miércoles, 30 de abril de 2014

Festejando los 50 años

Familias:
            Celebramos los 50 años, festejamos mirando la historia, las vivencias, el paso de otros que dejaron su huella.
Es este tiempo el que nos permite ir construyendo nuestro proyecto de identidad.
Organizarnos como grupo, incluirnos, pensar la mejor manera de estar juntos llegando a acuerdos sobre las pautas, crear ambientes posibles para estar, pensar, discutir, jugar, trabajar.
El nombre tiene que ver con nuestra identidad. Quién soy, quiénes somos. El nombre da cuenta de una historia, de un recorrido, de huellas.
Eso hace a la identidad de una persona, de una institución, de un país.
Compartimos algunas de las ideas que se tuvieron en cuenta a la hora de armar este proyecto pedagógico.
Tagore, Korczak, Jesualdo …El cartero del Rey, de Tagore, y su escuela de Santinikitán, en la India, desde la cuál afirma que si no se puede hacer una escuela en el bosque hay que llevar el bosque a la escuela, tiñen los principios pedagógicos que llevaron a  concebir esta propuesta.
Estos tres autores, procedentes de lugares geográficos tan alejados unos de otros, confluyen en un interés común por el niño y en el respeto a su esencia.
En marzo de 1964 en la puerta un cartel decía: “Educar con fe y amor” como pilares de la propuesta.
“Fe y amor movilizando el proceso educativo, porque está en la génesis del mismo , pero también en el objetivo a alcanzar. Fe no en el sentido de creencia, Fe significa confianza en el niño, en todos sus recursos, significa darle seguridad y confiar en el acontecimiento educativo.
Amor en entender el acto educativo como un acto generador de vida.
 Fe y amor significan la aceptación del error como parte del proceso, no como un estigma, sino para aceptar y repararlo.”Tener al niño como centro de la escena.
Valorar lo humano, de eso se trata. Generar actitudes frente a la vida, a la muerte,a la naturaleza, al otro.
 Ninguna actividad es puramente intelectual: cada área de conocimiento es un camino para desarrollar actitudes de amplitud, solidaridad, asombro, riqueza interior y deseo de aprender. No se trata de un conocimiento para ser aprendido sino que se trata de un niño que aprende.
Hay muchas maneras de aprender que dos más dos son cuatro, pero hay una sola manera de que ese “cuatro” no se transforme en el paradigma de una educación autoritaria y esto sólo se logra cuando el método no está al servicio de los resultados, sino al servicio del proceso que cada niño realice para aprender, ya sea en el área intelectual, artística, social o afectiva.
El pasado y el presente hablan desde sus paredes. Cada lugar tiene su historia, pero una historia viva. La adecuación de un lugar a nuevas necesidades no borra la impronta de lo vivido.
  Comencemos a recorrer la historia de nuestra escuela.
En nuestro hall se empieza a mostrar parte del proyecto que los chicos trabajaron.
                                             
                                   Gabriela Parrilla  y  Elena De Torres

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